Los bancarios se manifestaron en una de las sucursales del Agente Financiero de Entre Ríos ante la decisión del Grupo Eskenazi de bajar las persianas de sus oficinas locales y notificar al personal de las cesantías. La medida cayó sorpresivamente en plena jornada laboral y encendió todas las alarmas en el gremio.
El secretario Adjunto de La Bancaria Santa Fe, Pablo Guidi, explicó los movimientos previos que realizó la entidad bancaria: “Venían haciendo un intento de achicamiento, y la semana pasada convocaron a los compañeros a arreglar por una cifra mayor a la indemnización. Nosotros pensamos que con eso el banco estaba dispuesto a frenar todo tipo de maniobra, y nos enteramos del cierre de esas tres sucursales, sin el arreglo de diez compañeros”.
“Estamos hablando de unos 20 compañeros, de los cuales diez habían llegado a un arreglo, y otros diez fueron despedidos. Nosotros creemos que con el achique del 50 por ciento del personal se puede llegar a un acuerdo para que los compañeros que se quisieron quedar trabajando sigan trabajando”, detalló.
En ese marco, el sindicato reclamó la intervención del Ministerio de Trabajo de Santa Fe y solicitó que se dicte la conciliación obligatoria para frenar el conflicto.