La convocatoria del próximo sábado 29 de noviembre en Plaza de Mayo para exigir la libertad a quienes consideran “presos políticos” tiene detrás a un grupo de figuras vinculadas al terrorismo de Estado y que están muy alineadas con la extrema derecha y el negacionismo que pregona el gobierno de Javier Milei.
El promotor de la actividad es Orlando González, quien admitió a este medio su rol como “coordinador” luego de que el diario Página/12 revelara que se trata de “Hormiga” González, un represor de la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA) que fue condenado a prisión perpetua por crímenes contra la humanidad en 2017 y que goza actualmente de prisión domiciliaria.
Junto con “El Hormiga”, los hilos de la convocatoria los maneja Asunción Benedit, de la agrupación “Pañuelos Negros” y hermana del diputado nacional por Entre Ríos Beltrán Benedit. Se trata del mismo legislador que organizó la visita a Alfredo Astiz y otros represores el año pasado en la cárcel de Ezeiza. En aquel grupo participaron los también diputados oficialistas Guillermo Montenegro, ex mano derecha de Villarruel; Rocío Bonacci, conocida por haber presentado un proyecto para derogar la ley del aborto; Alida Ferreyra, quien entró como suplente de Sandra Pettovello en la lista; la mendocina Lourdes Arrieta, ahora ya alejada de La Libertad Avanza (LLA); y María Fernanda Araujo, hermana de un soldado caído en Malvinas y quien entró por la banca que dejó Villarruel cuando se convirtió en vice.
Desde la bancada libertaria en el Congreso de la Nación buscaron desentenderse de la actividad, pero hubo línea abierta con la Cámara de Diputados y hasta con la Casa Rosada: los organizadores pidieron dinero o pasajes para ayudar a algunos de los asistentes que llegarán a la Plaza de Mayo desde sus provincias. Están anotados participantes de Mendoza, San Juan, San Luis, Neuquén, Salta, Jujuy, Tucumán, Formosa, Córdoba, Entre Ríos, Santa Fe, Mar del Plata y Río Grande.