El gas envasado, que es clave para millones de hogares sin red domiciliaria, ya registró aumentos en Paraná en coincidencia con el inicio de la temporada invernal, donde una garrafa de 10 kilos cuesta 21.000 pesos; una de 15 kilos, 32.000; y una de 45 kilos, 76.000 pesos.
Las subas responden a que el Ente Nacional Regulador del Gas (Enargas) formalizó la eliminación del sistema de segmentación por niveles de ingresos que rigió hasta ahora para el acceso a la energía y la baja definitiva de la Tarifa Social Federal de Gas.
La modificación en la política de subsidios genera un impacto directo en el bolsillo de los consumidores, en particular sobre el precio de la garrafa.
El nuevo sistema de asistencias cambia el costo final para una gran parte de los hogares que dependen de este suministro para calefacción y cocción de alimentos.
La normativa determina que las tarifas de gas “se ajustarán periódicamente y deberán reflejar el costo del abastecimiento, en línea con los contratos vigentes del Plan Gas.Ar”.
Además, se establece que la facturación deberá contemplar el esquema de subsidios energéticos focalizados, dirigido a sectores específicos de la población.
Desde el sector consideraron que ahora que el gobierno nacional desregularizó el precio del gas envasado, “seguirá la tendencia de los combustibles líquidos por los efectos del aumento del petróleo”.