Las ventas “vienen en descenso sostenido, con un escenario que se agravó en 2025 y que continúa deteriorándose en lo que va de 2026”, afirmó Marcelo Ruggeri, de la Cámara de Comerciantes del Microcentro.
En ese marco, apuntó que "los ingresos de las familias quedan atrasados", y explicó que el fenómeno impacta principalmente en rubros como indumentaria y calzado, aunque remarcó que la situación se extiende a toda la actividad comercial.
"Hay muchos gastos que suben, como alquileres, logística, fletes y servicios, todo lo necesario para mantener un negocio en funcionamiento, pero las ventas disminuyen", lamentó.
Según detalló Ruggeri, durante el primer trimestre del año se registró una baja promedio de entre el 30% y el 35% en unidades vendidas respecto al mismo período del año anterior. Esta tendencia se suma a la caída que ya se había evidenciado en años previos, lo que configura un escenario de retracción prolongada. Los comerciantes atribuyen esta situación principalmente a la pérdida de poder adquisitivo de las familias, que priorizan gastos esenciales.
Por otro lado, mientras las ventas disminuyen, los costos para mantener un negocio abierto continúan en alza. Entre los principales gastos mencionaron alquileres, servicios, logística y transporte, que impactan de manera directa en la rentabilidad. Los alquileres en Peatonal San Martín presentan valores que van desde los dos millones de pesos para locales pequeños hasta cinco o seis millones en espacios más grandes.
“Los precios de los alquileres se actualizan cada tres o cuatro meses y, al momento de renovar los contratos, los valores vuelven a incrementarse; pero siempre va quedando cada vez más lejos de lo que es la posibilidad de poder pagarlo teniendo en cuenta la baja de ventas”, analizó Ruggeri.
Como consecuencia de este escenario, se registra un aumento en la cantidad de locales cerrados en el centro de la ciudad. Algunos comerciantes optaron por trasladarse a zonas con menor costo o migrar hacia la venta digital como alternativa para sostener la actividad. Otros, en cambio, decidieron cerrar definitivamente ante la imposibilidad de sostener los gastos.