La iniciativa impulsada por el gobierno de Javier Milei que modifica la Ley de Glaciares tuvo media sanción en la Cámara Alta de la Nación, con 40 votos afirmativos, 31 negativos y una abstención. El texto avanzó gracias al respaldo del bloque oficialista y sus aliados, entre ellos los senadores entrerrianos alineados con Rogelio Frigerio y Milei, Joaquín Benegas Lynch y Romina Almeida, quienes acompañaron la reforma que redefine el alcance de la protección sobre glaciares y áreas periglaciares, consideradas reservas estratégicas de agua dulce.
La Ley vigente, sancionada en 2010 luego de un amplio consenso político y social, estableció presupuestos mínimos de protección ambiental y prohibió actividades extractivas en zonas sensibles. La reforma aprobada ayer introduce cambios en la delimitación y en los criterios de protección, habilitando revisiones técnicas que, según especialistas en derecho ambiental, podrían abrir la puerta a actividades hoy restringidas.
Durante la sesión, el oficialismo defendió el proyecto en nombre de la “seguridad jurídica” y la “necesidad de atraer inversiones”. Sin embargo, desde distintos sectores se advirtió que la modificación implica una flexibilización de estándares vinculados al artículo 41 de la Constitución Nacional, que obliga al Estado a garantizar un piso uniforme de protección ambiental en todo el país.