El Centro de Economía Política Argentina (CEPA) difundió un informe sobre el Impacto del ajuste previsional en Entre Ríos desde fines de 2023, elaborado con datos actualizados a septiembre de este año.
En la provincia se registran 173.115 personas jubiladas y 163.507 beneficiarias de PAMI, esto es el 12,1% de la población provincial de referencia.
Desde marzo de 2024 el bono extraordinario previsional permanece congelado en un máximo de $70.000, de modo tal que la falta de actualización reduce progresivamente su valor real y el ingreso disponible de quienes perciben haberes más bajos. La pérdida acumulada estimada por jubilación entre abril de 2024 y septiembre de 2026 asciende a $2.671.966.
En Entre Ríos se estiman 86.104 personas con una jubilación mínima con bono o menos, y la pérdida agregada para ese grupo asciende aproximadamente a $230.068 millones.
En términos reales y utilizando el IPC Región Pampeana del INDEC, el promedio julio-septiembre de 2026 de la jubilación mínima con bono se ubica 17,1% por debajo del promedio septiembre-noviembre de 2023. Sin el bono, la jubilación mínima se ubica 1,1% por encima de esa base.
La reducción del ingreso disponible afecta de manera directa a los hogares alcanzados y puede repercutir sobre el consumo local, especialmente entre quienes destinan una proporción elevada de sus ingresos a alimentos, medicamentos y servicios esenciales.
A esto se le suma la decisión del gobierno nacional de discontinuar el reintegro del IVA eliminando un instrumento de alivio para el consumo de los hogares de menores ingresos.
Informe CEPA: Impacto del ajuste previsional en Entre Ríos. Datos a Septiembre 2026.