Del acto iban a participar como expositores el ex senador provincial Raymundo Kisser y la profesora Claudia Vallori, junto a miembros de la Multisectorial que se opone al proyecto. La negativa motivó que dos militantes del espacio que integra Radicalismo Auténtico (RA) a nivel nacional le enviaran mensajes a la presidenta del Comité Provincial, Alicia Oviedo.
Edgardo Sanguineti, afiliado de 56 años y uno de los remitentes, le escribió a Oviedo recordando su trayectoria en la Franja Morada, la Juventud Radical y los organismos partidarios, y subrayó que "jamás en mis años de militancia en la UCR fue negado el uso de las instalaciones del Comité a un grupo de radicales, sin importar que fueran mayoría o minoría. Por tal motivo, institucionalmente grave, por cierto, veo con indisimulado desagrado que un funcionario del IAFAS, como Monfort, nos niegue el uso de los salones partidarios, una actitud que bajo ninguna circunstancia puede realizar un auténtico Radical”
En ese sentido, indicó que “el tema a tratar en la actividad, es la reforma previsional, que por su enorme importancia y masividad de intereses comprometidos, resulta bueno, aconsejable y políticamente correcto escuchar todas las posiciones”.
El otro mensaje fue enviado por Rubén Pagliotto, quien fue más directo en el tono: "El Sr. Monfort no nos quiere prestar la casa del partido para realizar como UCR Activa una actividad vinculada a la reforma previsional", le escribió a Oviedo, y añadió: "Te molesto a vos, simplemente, para que lo hagas reflexionar a ese señor que se cree dueño del partido y es uno más, apenas, de aquellos que han entregado convicciones en el altar de las conveniencias".
El reconocido abogado fue también el más explícito en vincular la conducta de la conducción radical con el oficialismo libertario: "Si no nos autoriza el Comité para la actividad, te aseguro que hasta el Papa se enterará de semejante acto de autoritarismo político, impropio de una democracia republicana y de un partido que se caracterizó por la democracia interna. Si la dirigencia, en rigor gerencia, del oficialismo de la UCR, decidió, sin consultar a nadie, cambiar la boina blanca por una mamarrachesca peluca y el rojo y blanco por el agresivo violeta, cosa de ellos (o de ustedes). Se han mimetizado tanto, pero tanto con la derecha fascista, que hasta en estas pequeñeces insanas y lascivas los imitan a los representantes de este experimento social. Qué decepción. Cuánto transfuguismo ideológico y extravío moral”.