El gobernador Rogelio Frigerio abandonó la reunión de Gabinete para recibir a Gustavo Bordet en su despacho. El encuentro duró dos horas.
La audiencia fue convocada por el titular del Ejecutivo. La jugada de Frigerio sorprendió al peronismo.
El encuentro fue extenso, pero la agenda no quedó clara. El ex gobernador y actual legislador nacional declaró -en una improvisada rueda de prensa, en los pasillos de la Casa Gris-, que le manifestó a Frigerio la preocupación por los recursos de la provincia; la inquietud que generan los despidos en Concordia y el accionar de la Policía de Entre Ríos en las asambleas de trabajadores; y confirmó que Frigerio le expresó la necesidad de avanzar en la reforma del sistema previsional.
Además, Bordet habló de convivencia: “Nada debe impedir que se dialogue; no hay ningún impedimento en establecer canales de vínculo y de diálogo, porque, en definitiva, más allá de los posicionamientos políticos diferentes, es importante para poder avanzar”.
Sin embargo, el ex gobernador no mencionó la posible reforma de la Constitución. La omisión no fue pasada por alto en el equipo de comunicación del gobierno, que se encargó de hacer trascender el tema. No hubo comunicado oficial, solo un off deslizado a algunos periodistas.
El peronismo quedó inquieto con la fotografía de la reunión. Se desconoce cuál será la suerte de la audiencia solicitada por el conjunto de los legisladores nacionales, quienes plantearon debatir con Frigerio el impacto de la Reforma Laboral en la coparticipación.