El turismo en Entre Ríos finalizó las vacaciones de invierno con niveles de ocupación muy por debajo de los esperados y un panorama que preocupa al sector. Así lo aseguró el presidente de la Cámara Entrerriana de Turismo, Juan Acedo, quien afirmó que la provincia registró un promedio de apenas el 30% de ocupación durante las dos primeras semanas del receso y solo logró un leve repunte con la llegada de turistas provenientes de la provincia y la Ciudad de Buenos Aires.
El dirigente sostuvo que las expectativas estaban puestas en el inicio de las vacaciones del principal mercado emisor del país, aunque el movimiento turístico no alcanzó para revertir la situación que atraviesa la actividad.
"Las dos primeras semanas tuvimos un valor de ocupación bastante bajo, por debajo de lo que necesitamos. Las expectativas estaban puestas a partir del lunes 20, cuando comenzaron las vacaciones en Gran Buenos Aires y Capital Federal, pero el aumento fue muy leve", explicó.
El dirigente explicó además que la Cámara modificó la metodología para medir la ocupación, realizando relevamientos diarios para reflejar con mayor precisión el nuevo comportamiento de los turistas.
Un turista que viaja menos y gasta menos
Acedo aseguró que el principal problema continúa siendo la pérdida del poder adquisitivo de las familias. "El turista hoy está viendo que el bolsillo no le alcanza para tomarse varios días de vacaciones", afirmó.
Según explicó, esa situación económica modificó los hábitos de consumo. Las estadías son más cortas, predominan las escapadas de pocos días y creció la demanda de alojamientos con cocina para reducir gastos en gastronomía.
"Estamos trabajando con precios de febrero y, en algunos casos, incluso por debajo de esas tarifas. Hay establecimientos que prácticamente trabajan a pérdida", advirtió.
Emprendimientos que cierran y otros que suspenden su actividad
Acedo señaló que algunos emprendimientos familiares ya cerraron sus puertas y otros decidieron suspender temporalmente la actividad hasta que mejoren las condiciones económicas. "Está quedando mucha gente en el camino porque en muchos casos ya no es rentable seguir en esta actividad", lamentó.
Recordó además que los grandes establecimientos comenzaron a cerrar durante el año pasado debido a los elevados costos fijos y a la caída sostenida de la demanda desde hace tres años. "Hay quienes ya agotaron las posibilidades de endeudarse para cubrir los gastos corrientes y eso es lo que más nos preocupa", afirmó.