Longvie anunció un proceso de reconversión de sus plantas productivas de Paraná, Villa Martelli y Catamarca, con el objetivo de "reducir costos de producción, aumentar la capacidad y mejorar la eficiencia operativa de la compañía". La decisión fue comunicada por el presidente de la empresa, Eduardo Raúl Zimmermann, en una carta remitida a la Comisión Nacional de Valores (CNV), Bolsas y Mercados Argentinos y el Mercado Abierto Electrónico.
La compañía trasladará de manera gradual a su planta industrial de Catamarca la totalidad de la fabricación de calefones y anafes, líneas que actualmente se producen en sus establecimientos de Paraná y Villa Martelli, en la provincia de Buenos Aires. El proceso está previsto que concluya en noviembre.
La planta de Paraná se enfocará en la producción a gran escala de termotanques y calefactores, mientras que Villa Martelli concentrará la fabricación de cocinas y hornos.
La empresa señaló que, al unificar la fabricación de calefones y anafes en Catamarca, podrá ganar escala y reducir el costo unitario de fabricación, además de disminuir sus costos fijos de estructura. También busca aprovechar de manera más plena la infraestructura disponible en la planta catamarqueña, que cuenta con condiciones operativas para ampliar su producción.
El factor impositivo
El anuncio de Longvie se produce además en un contexto de cambios en materia tributaria para la actividad industrial. Esta semana, Catamarca anunció la eliminación del impuesto sobre los Ingresos Brutos para industrias con una facturación anual de hasta 3.200 millones de pesos, una medida presentada como respuesta a un histórico reclamo de las pequeñas y medianas empresas manufactureras. Se trata del primer distrito del país en avanzar con una medida de estas características.
Para Entre Ríos, el anuncio supone un cambio en el perfil productivo de la planta que Longvie posee en Paraná, que dejará de fabricar calefones y anafes para concentrarse en termotanques y calefactores.
Caída de la facturación
La reconfiguración llega después de un primer semestre complejo para la compañía. Entre enero y junio de 2026, Longvie registró ventas netas consolidadas por 35.569 millones de pesos, frente a los 39.921 millones del mismo período de 2025, expresados en moneda comparable. La caída real de la facturación fue cercana al 11% interanual.
El resultado final también mostró un deterioro: la empresa registró una pérdida de 6.035 millones de pesos en el semestre, frente al resultado negativo de $3.792 millones obtenido en igual período del año anterior.