

Después de varios años de dispersión el escenario político, Entre Ríos logró una marcha en unidad, donde confluyeron organismos de derechos humanos, sindicatos, organizaciones civiles y partidos políticos.
La columna se concentró a las 17 en plaza Sáenz Peña y concluyó en Plaza Alvear, con un nuevo recorrido que incluyó, esta vez, Casa de Gobierno.
En el acto, las críticas se centraron especialmente en las figuras de Rogelio Frigerio y Javier Milei, a quienes se acusó de implementar políticas que favorecen a una "ultraderecha capitalista, patriarcal y conservadora". Se destacó que estos líderes intentan convertir a la población en "colonias" y "autómatas", despojándolos de su capacidad de reacción ante los hechos que atraviesan el país.
Durante la marcha, se recordó la historia de la dictadura civil, eclesiástica y militar que dejó profundas cicatrices en la sociedad argentina, enfatizando que "la estafa y el odio son herramientas del fascismo". Los discursos resonaron con la advertencia de que el enemigo político es fabricado, buscando silenciar a quienes piensan distinto y atomizar la sociedad.
La movilización de este 24 de marzo subrayó la necesidad de defender conquistas históricas y el derecho a un sistema educativo gratuito y de calidad, así como acceso a la salud pública y derechos laborales. Los manifestantes hicieron un llamado a la unidad de los sectores populares, resaltando que "nadie se salva solo" y que la lucha debe ser colectiva.
Las palabras de rechazo hacia Milei, Villarruel y Bullrich fueron contundentes, acusándolos de reforzar el aparato represivo del Estado en lugar de destruirlo, lo que aumenta la violencia institucional. Asimismo, se criticó el "silencio cómplice" de Frigerio, quien, según los manifestantes, garantizó un proyecto de ajuste y autoritarismo que atenta contra los derechos sociales y políticos.
La consigna "Fascismos y genocidios, nunca más" resonó en el aire, recordando que la lucha por un mundo más justo y solidario es una responsabilidad colectiva. En este contexto, se hizo un llamado a revitalizar las calles y a no ceder ante la deshumanización promovida por las políticas actuales.
La multitud se comprometió a seguir construyendo memoria y luchando por un futuro donde prevalezcan los derechos humanos, la justicia y la dignidad para todos. "Por los 30.000, por la verdad, la memoria y la justicia", concluyeron, reafirmando que su lucha no es solo por el presente, sino por el legado de quienes lucharon antes que ellos.
“Queremos una patria diferente, donde revisemos viejas practices”
“Hoy marchamos después de 49 años, conmemorando lo que fue la dictadura más sangrienta que sufrimos los argentinos. Esta dictadura dejó un legado de terror con centros clandestinos de detención, robos de bebés, torturas, asesinatos y desapariciones”, declaró María Luz Piérola, integrante de la Asociación de Familiares y Amigos de Desaparecidos Entrerrianos (Afader). En un emotivo discurso, subrayó que la marcha representa una lucha por un futuro más justo: “Estamos levantando las banderas de los 30.000, de las madres, de las abuelas, de los hijos, de los sobrevivientes. Queremos una patria diferente, donde revisemos viejas prácticas”.
El presidente de la Departamental Paraná del Partido Justicialista, Jorge Kinoto Vázquez, también se hizo presente en el acto, donde reafirmó la importancia de recordar que “el golpe fue al peronismo”. Vázquez destacó que la movilización es fundamental en un contexto donde se perciben tendencias al negacionismo y la reivindicación del terrorismo de Estado. “El pueblo tiene que estar movilizado y en un estado de conciencia permanente, porque lo que está en juego es el destino de la patria”, afirmó.
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